sábado, 16 de septiembre de 2017

Sima Juan - 16/09/2017




Hoy hemos vuelto a Sima Juan aprovechando que el otro día Marco y Doña nos la enseñaron (muuuuchísimas gracias).

El grupo estaba formado por Javi El Marino, Monik Physx, Silvia Ibáñez Teomiro, Rafael Cubillas, Luisa Lui OG, Isabel Ruiz Alcántara, Desire F Jones Jones, Santi Asensio y yo, un grupo bastante numeroso para la cavidad, sobre todo porque en la base del segundo pozo no cabe tanta gente

Quedamos directamente en el Torcal y tras algún percance para aparcar los coches (Rafa nos ha enseñado el truco para que no rocen) iniciamos la aproximación a la boca. Como la única referencia que yo tenía era nuestra anterior visita, con un retorno nocturno, fui usando el gps con el track de Paco del otro día, y más o menos (porque dos píxeles de desviación suponen ir 5 metros por encima del camino) llegamos a la boca. 







En esta ocasión me dejó instalar Isa a mí, y ella desinstaló, aunque en principio lo íbamos a hacer al revés. La instalación hasta la base del primer pozo transcurrió sin problemas, y mientras bajaba parte del grupo estuve filmando a una salamanquesa que supongo cayó desde la boca. Tras descender Santiago, de repente nos dijo: "¿Habéis visto la serpiente?" . Y allí, apenas a medio metro de la saca de instalación, con el cuerpo pegado a una de las paredes y elevada sobre ella, estaba "el monstruo": una serpiente de apenas medio metro, con cabeza triangular, que nos indica un amigo de Karen, experto en bichos, que es una víbora hocicuda, la víbora más común de España y la menos venenosa... pero venenosa y cuya picadura requiere de tratamiento urgente. El bicho acojonaba un poco lo reducido del espacio.


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Fue bajando más gente hasta estar todos en la base del pozo, y aunque propuse que todos apagáramos los frontales para disfrutar de la sima en la oscuridad... la idea no tuvo mucha aceptación (menos mal; si llegan a decir que sí... ). Allí vimos que la serpiente poco a poco se iba desplazando al paso estrecho por el que teníamos que progresar para llegar al segundo pozo, y teniendo en cuenta que al retornar se sale de él con la cabeza por delante... como que daba mal rollo imaginar encontrarse a la "bicha" a un palmo de tu cara y tú pasando el paso estrecho. Así que debatimos qué hacer con ella. Superadas las soluciones fruto del nerviosismo (que os podéis imaginar, sobre todo teniendo en cuenta que al otro lado de esa sala hay un pozo de 17 metros por el que no íbamos a progresar ), al final Rafa vació su bote estanco y con un palito corto la cogió por la mitad del cuerpo y la depositó en el bote. Yo iba a sacarla de la sima pero como tenía que seguir montando finalmente la sacó Silvia, quien luego ya no tuvo tiempo de volver a bajar porque se la llevó lejos de la boca (por si le había cogido cariño a la cavidad y decidía volver y tirarse sobre nuestras cabezas ).

Luego fuimos pasando el pasito estrecho del suelo, después el vertical y, por último, el segundo pozo. Allí apenas cabíamos (y eso que faltaba Silvia, aunque como abulta poco habría cabido ). Para poder hacer la foto de grupo me tuve que subir a la cuerda.







Poco a poco fuimos subiendo. Desi se tenía que ir pronto porque tenía curro por la tarde, así que Javi la acompañó hasta el coche mientras los demás salíamos y retornábamos un poco más tarde.



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Al volver a pasar por la base del primer pozo metí a la salamanquesa en una botella de agua vacía y agujereada y la saqué también de la sima (dos rescates en un día. A ver quién mejora eso  ). Luego la dejé en dirección opuesta a donde Silvia dejó a la serpiente (por si acaso).








El retorno lo hicimos gran parte del tiempo pegados a la valla y fue bastante cómodo, más que la ruta por la que fuimos por la mañana.



Y, como siempre, ¡a comer de picnic! En esta ocasión nos fuimos a la zona de descanso cercana al Torcal, en dirección Casabermeja, y allí estuvimos comiendo y charlando hasta que llegó la hora de volver a casa.




Es curioso lo bien que "cuaja" este grupo. Creo que la clave es ir a pasarlo bien y que todo el mundo se maneje con cierta soltura. ¡Bravo!

Sima azul

Sima Azul

Otra vez vamos al Torcal de Antequera, en esta ocasión elegimos una de las simas mas cercanas a la zona de estacionamiento del centro de visitantes. En apenas unos minutos los cuatro componentes del grupo: Paco Doña, Nacho, Ricardo y un servidor, nos plantamos en la boca de la sima. La instalación corre a cargo de por Paco Doña, aunque en la subida Nacho comenzó la desintalación con mi ayuda.
A mi parecer, la sima no es tan fea como les parece a mucha gente, deportivamente hablando es divertida, los pozos son muy cómodos y como colofón final el pasito estrecho le da un plus de diversión. Pensamos volver para visitarla descendiendola por la otra vía.
Terminada la subida, sólo queda disfrutar del paisaje de retorno de este enclave maravilloso y de un pequeño refrigerio que Ricardo trajo y lo agradecemos enormemente.
















El pasado miércoles visitamos Sima Azul, en el Torcal de Antequera. El grupo estaba formado por Marco, quien convocó la salida (¡bien!), Paco Doña, Riki y yo.

Como no queríamos que se hiciera tarde, en esta ocasión instaló Doña, que es quien lo hace con mayor rapidez y seguridad. Así que en relativamente poco tiempo estábamos en la base “popular” de la sima, aunque en esta ocasión Doña montó también el pocito final, por un paso relativamente estrecho que se supera encordado y por el que se accede a la base real de la sima. Nunca había estado en esa galería y vale la pena bajar hasta allí, con las paredes decoradas por pequeñas formaciones.

Después de las fotos de rigor empezamos el ascenso. En esta ocasión he desmontado yo la sima, con la ayuda de Marco, aprovechando para ver cómo había superado Doña los diferentes obstáculos, algo muy interesante para continuar aprendiendo a instalar simas. Por ejemplo, donde en la visita anterior yo había montado fraccionamientos, en la doble rampa, él instaló pasamanos, lo que permitía una progresión más cómoda y segura (anotado ;) ). La subida fue rápida y sin nada destacable, sazonada por el “hilo musical” del gran repertorio del cancionero de Paco (canío, a ver si modernizamos el repertorio :) :) :), que los “Ángelitos Negros” y “El abuelo fue picador allá en la mina” que voy yo tarareando mientras subo son novedad recentísima comparado con tus canciones :O :O :O ).

Como dato negativo, si la memoria no me engaña faltan más chapas que hace unos meses. Tuvimos que instalar y luego desinstalar 8 ó 9 chapas parabolt :O :O :O (no os llevéis las chapas que un día vamos a tener un problema).

En nuestro caso progresamos con 2 cuerdas de 60m (o casi, pues una tenía 55m) y una de 100m a la que le sobraron más de 40m, así que con 3 cuerdas de 60 se hace la sima completa y todo el tiempo encordados, desde el aseguramiento superior hasta la base del pocito bajo el paso estrecho. Empleamos, además, unos 20-25 mosquetones, algunos colocados en doble para evitar roces en el nudo.

Otro día probaremos la otra vía, la de la derecha de la topo, aunque sospechamos que estará montada en spits instalados hace mucho. Desde la primera rampa sólo vimos un spit. Será cuestión de intentar reinstalarla. Por esa vía los pozos tienen tramos más largos.

Tras salir de la cavidad y retornar a los coches, aunque la intención era regresar pronto a casa, Riki sacó bebidas y comida (¡yupiiii!) y nos quedamos un rato más charlando.

Otra gran salida a una sima tratada de forma injusta. Sí, es algo feílla, es imposible negarlo :) :) :), pero la aproximación es muy cómoda y la progresión es divertida e interesante. Yo disfruté de lo lindo. Así que otra salida magnífica convocada por Marco. ¡Bravo!

EVENTO DE MARCO A.P.R.
CRONICAS DE MARCO Y NACHO.

domingo, 10 de septiembre de 2017

Sima Águila 10/09/2017



Hemos vuelto a Sima Águila, esta vez con un grupo más numeroso: Isa, Sebas (Nerja), Mónica, Silvia, Luisa, Rafa, Desi, Santi, Karen y yo.



En esta ocasión, y tras algún malentendido sobre el sitio de quedada , hemos instalado el pozo entre Sebas y yo, con una variación interesante con respecto a la anterior instalación y que nos permitía no sobrepasar los 120º en ninguno de los cabos del anillo superior. De la instalación del segundo tramo, el más largo, con la cuerda de 80 metros, se ha encargado Mónica, quien ha hecho un trabajo estupendo, asistida por Sebas al instalar y por Desi al desinstalar. Ya está lista para montar simas ella sola, a falta de practicar los pasamanos.






El pozo tenía “bicho” dentro: cinco compañeros muy simpáticos de un club de Campillos, entre ellos quienes abrieron paso en el sifón por primera vez. Montamos nuestras cuerdas de forma paralela a su instalación y al llegar a los gours ellos ya estaban saliendo del tramo inferior de rápeles, así que no nos hemos interrumpido.

Al llegar a los gours el grupo se dividió: Rafa, Isa y yo nos fuimos a montar y bajar el segundo tramo de sima, el pozo doble. Ese tramo es algo puñetero a la hora de subir. Volví a instalarlo como fraccionamientos en lugar de como pasamanos, pero me han comentado que como pasamanos también tiene “su aquél”. Ojo con meter ahí a alguien muy novato porque puede pasar un mal rato. El resto se metió directamente en el parque de atracciones: los gours , y vistas las carcajadas que se oían creo que se puede afirmar que se lo pasaron bastante bien.







Tras bajar hasta el laminador y volver a subir hasta los gours, Rafa y yo nos metimos también por los túneles, a disfrutar un poco de las pozas y del besatechos. Para no hacer esperar al resto del grupo sólo llegamos a la bifurcación en dos niveles tras el primer besatechos.

Luego hemos ido saliendo poco a poco, y una vez todos reunidos fuera de la cavidad nos hemos ido a comer a Valle de Abdalajís, a la zona recreativa que han montado y que está muy bien, con bancos y mesas de obra y hasta dos barbacoas de leña. Allí hemos podido, por fin, comer de picnic y tomarnos un bizcocho de chocolate y naranja que traíamos para celebrar el cumpleaños de un compañero que finalmente no ha podido venir (él se lo ha perdido ).






Ha sido una jornada estupenda con un grupo magnífico y muy divertido. Nos lo hemos pasado muy bien y ya estamos preparando la próxima salida. ¡Bravo!