viernes, 14 de julio de 2017

Rio Verde. Otivar .Granada

Río Verde: 05/07/2017

Pese a haber jurado que nunca volvería a hacer Río Verde subiendo a pie la aproximación... apenas cuatro días después he vuelto :)

En esta ocasión el grupo estaba formado por Juan Manuel Belloch Arangüena, Paco Doña, su hijo, Marco Antonio Pérez Rebollo y yo.

Como nadie más se apuntó a la salida, imagino que por la poca antelación con la que se ofreció, por ser un día de diario y por no estar asegurado que podríamos hacer este barranco, por un tema relativo a los permisos, fuimos los cinco solos, lo que luego ha resultado ser muy cómodo a la hora de combinar los vehículos.

El punto de encuentro fue Otívar, en concreto en el Restaurante Los Olivos, donde desayunamos a la espera de hacer tiempo para que nos enviaran el permiso. Al haber solicitado autorización para este barranco con muy poca antelación, de no haber sido por las gestiones que el compañero Juan José Sutil Gaspar hizo para acelerar el proceso no habríamos podido recorrerlo. Gracias a él pudimos acortar los tiempos de respuesta, pero a las 10:00 aún no nos habían enviado el permiso. Al pasar por el "peaje" logramos contactar por teléfono con la Delegación de Medio Ambiente de Granada y amablemente y de forma muy eficaz nos remitieron la autorización por email. ¡¡¡Hacemos Río Verde!!! La alternativa era irse a Lentegí, que aunque es disfrutón... pues no es igual. Por la poca antelación y por ser un grupo pequeño no pudimos contratar el servicio de taxi que te lleva a la cabecera y te recoge luego en la salida del barranco. ¡A caminaaaaar! ¡Ay! :)

Accedimos al parking inferior (situado justo en la salida del barranco) en el coche de Belloch, preparamos las mochilas y comenzamos nuestra aproximación. Afortunadamente hoy hacía menos calor que el pasado sábado, lo que unido a que hoy no se me ocurrió ponerme el pantalón del peto de neopreno para subir :O, como sí hice el sábado, y al buen ritmo de marcha que nos impuso Diego, que iba diciendo: "¿Por qué Marco se queda tan atrás?" :) :) :) pues hizo que la subida fuera más llevadera. Ojo, sigue siendo una "putada" de subida, pero como dice Doña: "Caminar es vida" (lo que no dice es si es buena vida o mala vida ;) ).

Llegados a la cabecera del barranco, tras vestirnos, nos hicimos la foto de grupo y comenzamos la aventura repleta de saltos, destrepes y unos pocos rápeles. Hoy había muy poca gente en el río; de hecho no nos ha interrumpido nadie. Al llegar a la "Y" optamos por instalar en el lado izquierdo para hacer el rápel seco, pues el volado que tiene es precioso. Allí Belloch aprovechó para demostrarnos cómo se puede rapelar de cabeza (os he puesto el vídeo).

Pasado el tramo superior, el más bello e interesante, seguimos por el inferior hasta llegar al salto de la mata (o del romero), que algunos valientes hicimos :) :) :)

Terminado el barranco nos fuimos a comer al área recreativa que hay entre Otívar y Lentegí, a unos 4 kilómetros del cruce desde Otívar. Allí nos "jartamos" a empanada, chorizo, tortilla, piquitos... Y de allí, a tomar café y seguir charlando en Los Olivos, para terminar la jornada despidiéndonos para regresar a casa.

Este barranco no es disfrutón... es lo siguiente. Los saltos son lo suficientemente interesantes para activar tu adrenalina, los paisajes son espectaculares, con esas aguas cristalinas que dan ganas de beber de ellas, los destrepes son sencillos pero emocionantes, y los rápeles son intensos, aunque no muy altos. Hemos pasado otro gran día, con una compañía espléndida. Da gusto ir de barrancos con gente disfrutona y con buena conversación. Llevo cinco de cinco: cinco barrancos consecutivos de los que he salido encantado, por su descenso y por la compañía. ¡Bravo!


Crónica y fotos N.AP
























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